Una vez, si mal no recuerdo me tenías en la punta de los dedos, en secuelas de los viejos días que estarán conmigo el resto de mi vida.Me quedé dormido un momento y los valles se cambiaron por desiertos por obra y gracia de el que controla el firmamento, el que decide que me he perdido en corrientes circulares en el tiempo, el que transforma los diamantes en quejidos y lamentos, el que se encarga de que salgas y que yo me quede dentro.Asustado, sientiéndome enfermo, como una temporada en el infierno.Intentando ver una salida, encontrando más problemas todavía,todo esto que jamás podré comprenderlo que obtuve a cambio de intentar hacerlo bien si solo es para mí, quiero mi parte de lo bueno quiero que estes aquí, quiero tenerte dando vueltas a mi lado todo el tiempo, en nueve órbitas concentricas y yo estar en el centro si no es mucho pedir. Pero es lo menos que merezco.